viernes, 26 de marzo de 2010


Larga vida a la noche y al día


Este escrito se lo debía a SiervaMaría y a todos


Es extraña la sensación que nos da la mantención del horario de verano
en este tan adentrado otoño del norte de Chile. La noche tarda en llegar, el día se hace como largo y nada hace extrañar ese cambio que nos quitaba el placer de tener sol al regreso del trabajo.

Con SiervaMaría lo hemos aprovechado muy bien, ya que todas esas noches cálidas y jóvenes (las que se sienten veraniegas) hemos estado en nuestro balcón delectando un trago, con música, nuestros temas y esos detalles que preludian el fuego que se desatará después .

Así las cosas, se nos aparece temible que vayamos a volver a la hora normal, al reino de los días y noches cortas, cuando nuestra naturaleza y afán nos empuja a los caminos más sugestivos de la sombra.

¡Quizá fuera una buena idea la de mantener el actual estado de cosas! Si , total, casi nadie parece extrañar el antiguo orden del reloj.

Si no es así tal vez podamos fundar una cofradía de amantes de los días y noches largos. O nosotros dos refugiarnos en nuestras ansias y apartarnos de la norma que nos devuelva al otoño y al invierno.

El tema del cronos siempre será vital: nuestros cuerpos responden invariablemente a ese sino.

Pero nuestras almas se rebelan y quieren que nunca se acabe la parranda, el disfrute, el amor: la vida.


¡Propongo un brindis por esta rebelión que puede ser profunda si nos sirve para darle más sentido a esta vida que no quiere morirse de terremoto en el sillón, sino que de temblores como los que me causa SiervaMaría cuando me abre y cierra su encantos, entre ésos sus ojos.

Don Cayetano Delaura.


jueves, 5 de febrero de 2009


Carnaval toda la Vida

A propósito de una observación de Sierva María, los significados profundos de los carnavales vinieron a mi conciencia: los aspectos que conozco o deduzco, porque en este tema hay mucho de qué hablar…o gozar, estrictamente hablando.
En esencia es una fiesta en que las comunidades establecen un periodo de relajo de las normas de comportamiento colectivo, especialmente en lo que se refiere a la sensualidad, aquella que se agudiza con una copas, con unas viandas, con unos bailes o con un poco más de piel a la vista y tacto. Recordemos que la tradición pagana implicaba que se ofertaban a l dios (Baal) los mejores frutos, en especial carne.
En Sudamérica los carnavales son especialmente famosos, permanentes y multitudinarios: Río de Janeiro, Bahía, Oruro y otros que se sitúan en Uruguay, Argentina, Colombia y Perú. De todos ellos los brasileños son los más fieles ejemplos de las antiguas bacanales (al dios Baco), por su intensidad sensual que facilita la idiosincrasia de sus pueblos.
Pero, en el resto, también está presente ese perfume de lo prohibido que por un corto espacio de tiempo se permite y, aún alienta. Digo prohibido porque en los países de extracción cristiana la sensualidad es un fenómeno que se antagoniza con el ideal de vida pío; aún más se le demoniza.
¿Y es tan así? ¿Cuán diabólico puede ser que el sufrido hachero guarde sus herramientas y durante una semana sólo se dedique a gozar con los sentidos que dios le dio, su propio dios? ¿ Cuán pérfido puede resultar que se propicie que las noches tibias del verano se atemperen con los licores o la refrescante cerveza para enternecer el corazón, entibiar el seno y humedecer todos los labios?
Claro, el alcohol etílico ablanda el seso y las inhibiciones escapan a perderse; la buena mesa contribuye el vigor y llama a aliviar los atracones con el ritmo excitante de un baile… o varios; el relajo de saber que esta noche no termina sino hasta el amanecer nos permite pensar quedarnos “en ese juego que mejor juega y que más le gusta “(Serrat).
Por lo que se usa y goza en cada uno de los rincones de este subcontinente más bien parece que el carnaval cumple la misma función social que el prozac: eleva el ánimo colectivo y, en lo individual, lo que cada cual esté en condiciones de alzar con orgullo.
La explicación para que, a pesar de este relajo contumaz y generalizado, no degenere estaría en lo mismo que condiciona la drogadicción, la violencia y la laboriosidad (o la pereza): en el equilibrio que - en última –instancia cada cual busca guardar para su supervivencia como individuo, como pareja o como grupo.
Así pues, si bien aumentan las borracheras colectivas, ningún buen borracho exagerará tanto en carnavales como para perder la oportunidad de seguir libando el resto de su vida; ningún enamorado anclará tanto la mirada en las piernas de las ninfas de la calle como para perder el goce vitalicio de las suaves ancas de la muchacha propia; nadie se gastará el sueldo del mes en las viandas jugosas del mercado porque cuidará de mantener su propia mesa provista como debe ser.
En fin, sólo será un relajo, no una debacle.
Aunque sí hay riesgos, pero esos están asociados más bien a las debilidades humanas o desequilibrios como la inmadurez, el manirotismo, la impudencia, la bellaquería, la susceptibilidad a las adicciones, a la pudibundez enfermiza o a la simple tontería de capirote.
Y quien mantiene el ingenio de saber que sólo de a dos se baila el tango se pegará con esa misma inspiración y ritmo a su partner para que no quepa duda que la afinidad, el humor, la sensualidad y la belleza están entre los dos y que el carnaval de la calle sólo los perfuma y prepara para esas carnestolendas que se dan sólo entre quienes se aman, como cada noche (o madrugada, tarde, mañana) en que Sierva María me pone esos ojos que ni Río, ni Oruro, ni New Orleans, ni Venecia, ni Roma podrán sondear como yo, relajado y embriagado y feliz como Dionisio, el dios de los carnavales.

Don Cayetano Delaura.

sábado, 20 de diciembre de 2008

EL AIRE QUE CAMBIA

Esta madrugada mi exorcista favorito me abraza y me besa el hombro, eso lo hace casi siempre –cuando no está espantando alguno de mis demonios- pero hay veces que lo hace de manera diferente, como esta madrugada y como en infinitas ocasiones, hay veces que basta sólo ese gesto mínimo para cambiar el aire que respiramos en nuestro claustro; hay veces que es menos que eso, hay veces que sólo basta un suspiro, una caricia, un abrazo para que yo note cierta pesadez en el aire, para que este cambie de color, para que el aire se vuelva bruma y a mí se me ericen los poros, se me caliente el aliento, se me moje la entrepierna, se me vuelvan los ojos y me entregue para siempre; Don Cayetano, no necesita decirme nada, yo ya lo sé, mi percepción se adelanta a sus caricias y a sus intenciones, sólo basta respirar el aire él transforma, que se vuelve espeso, denso, como bruma de mar, pero color rosado, o fucsia, o anaranjado, como bruma de mar al atardecer…

No sé si el don será de Don Cayetano o mío…no sé si será Don Cayetano quien tiene la facultad de cambiar el ambiente en el que estamos sólo con sus ganas o si el don es mío por poder percibirlo de manera tan fácil…algunas veces es tan fuerte que me despierta, algunas veces es tan sutil que ni él se da cuenta -pero como ya dije, me adelanto a sus intenciones- algunas veces es tan fuerte que parece violento y no me atrevo a decir que no, otras veces no espera a que despierte y cuando me doy cuenta ya estoy siendo atravesada por su puñal de carne…y yo, que por naturaleza soy fácil me dejo querer y, a veces, hasta me hago la dormida por el puro placer de darle ese placer…si está pegadito a mí, el mensaje se vuelve evidente, es imposible no sentirlo, es imposible no comprenderlo, irresistible…carajo! Soy fácil…y soy suya…combinación exquisita y peligrosa. Irresistible…no necesita explicaciones…peligrosa, Don Cayetano tiene ciertas cicatrices en su espalda, marcas de nuestras calentonas tertulias.

Don Cayetano no debe saberlo, pero los ojos se le encienden y se le ponen amarillos –como a los endemoniados- se le tensan los brazos, respira como un toro –suspirando, pero botando el aire por la nariz- no lo debe saber, pero él hace que todo cambie, de repente, de la nada transforma nuestra cama en un lecho de brazas, y aunque yo no soy un ser casto, en esos momentos me multiplica, me transforma en un ser ondulante y voluptuoso: sólo boca, humedad, (fluidos más bien), espacios sinuosos que se reduplican…como una anémona en celo, como una tetona de revista; me crece el cabello; soy bella, como la Venus de Botticelli, pero abierta de piernas; rica, como la Maja Desnuda, pero más desnuda; más fácil que de costumbre, entregada y suya sin límites; Don Cayetano se vuelve todo dedos, ojos, versos capaz de sonrojar a una puta, lengua, tentáculos –si hubiera que describirlo en una palabra- hay veces Don Cayetano se levanta de nuestro lecho de brazas y su imagen a contraluz es como la de una estatua de Príapo y en los breves momentos que recobro la cordura ver su verga así da un poco de miedo, pero la perra que hay en mí es más fuerte que yo –facultad que sólo poseemos las Endemoniadas- y yo al final lo recibo contenta…más que contenta…

Al final no sé si el don es de Don Cayetano o mío… será que los demonios de las endemoniadas son contagiosos?


-Sierva María de Todos los Ángeles, la Niña Endemoniada-

viernes, 14 de noviembre de 2008

MALDITO SABINA (o "Esta noche con tigo")

La primera canción de Sabina que escuché fue “Y nos dieron las Diez”, debo haber tenido unos siete años y la canción me gustaba al punto de sabérmela de memoria, me entretenía el video clip…supongo que a esa edad algo incontenible corría ya dentro de mi -las endemoniadas tenemos la facultad de presentir las pasiones y los fuegos temprano, aunque no los comprendamos- así que frases como “y a mi mano le correspondió debajo de su falda” me sonrojaban ‘sin querer queriendo’…creo que canté esa canción hace años, esa misma canción una y otra vez, esa única canción mil veces “Y nos dieron las Diez”, “Y nos dieron las Diez” repetidas hasta el mar…fue mucho, mucho después, después de quemar mucha yerba, después de varios litros, después de varias arrancadas de los pacos, después de varios carretes medios extraños que conocería el resto de Sabina y todo lo que tenía guardado para mi, en una borrachera con mi padre (para esos tiempos ya comprendía que era lo que corría dentro de mi y las pasiones y fuegos habían sido presentidas correctamente) y fue como reencontrarme…

- Como se llama el tipo que canta esa canción “y nos dieron las diez y las onnnceee”
- Joaquín Sabina, tengo un disco de él ¿lo escuchamos?
- Puta sí! Me encanta

Y bien, creo que desde ese día nunca más me separé de la música de este tipo, años después sus canciones me sirvieron para empapelar y arrojar lejos a algún hijo de puta que me quiso quitar el sueño y no lo consiguió.

“Se pasó la calle con aquel detalle de dejarnos solos” creo que con eso empezó más o menos todo, es decir que me sirvió también de excusa para la historia de amor más mágica y extraña que me ha tocado, me llenó de guitarreos y cantos las noches más bellas de mi vida…

Raro, por que cuando Don Cayetano partió lejos, Sabina partió lejos también, creo que lo deseche, junto con mil promesas muertas, cartas de amor marchitas, flores secas, besos con sabor a despedida y sentimientos moribundos…una de las principales víctimas del holocausto de su amor fue justamente la música.

Hace exactamente dos meses que no escuchaba nada, absolutamente nada del viejo de Úbeda, no por que así de la nada me haya cansado, no por que así de repente ahora me gusta Chayanne…chucha! No es que me haya hecho fanática de la FM2 y que ahora Ricardo Arjona sea mi ídolo, es simplemente que no soy ni tan idiota ni tan masoka como para escuchar “Noches de Boda” estando sola, con dos litros y medio de cerveza en el hígado, con medio porro que encontré por ahí, con su recuerdo metido hasta el contre y extrañándolo con el alma…deseché a Sabina de mi vida (así como casi toda mi música) durante este tiempo por que, aunque me considero bastante valiente y ya ni las mariposas nocturnas pueden con migo, no me sentía capaz de escuchar frases como “Yo no quiero un amor civilizado” sin pegarme un lagrimón y, literalmente, cagarme de onda.

Ahora, el viejo Sabina nuevamente hace su entrada, hoy me levanté con una canción y esa canción me ha acompañado todo el día “Esta noche con tigo”…Esta noche con tigo, esta noche y todas las otras con tigo de nuevo…estoy cagada hasta el cuello de puro miedo, me duele la guata, me sudan los muslos y me tiemblan las manos, por que no siempre he creído en las segundas partes, pero que más da carajo; si ahora ni las mariposas nocturnas pueden con migo; que mas da carajo si…”ESTA NOCHE CON TIGO”



Sierva María de Todos los Ángeles, la niña endemoniada

jueves, 13 de noviembre de 2008

LO MÍO ES LA PIEDRA













“Como tú,
Piedra pequeña,
Como tú.
Piedra ligera
como tú.


Guijarro humilde,
Como tú”.

(León Felipe)


Las gotas de lluvia, llanto, vino y verde me clavaron profundo. No podría negar que me estremecieron a través de tantos años ya, y también a lo largo de esta última travesía, pero no me anclaron en ninguna isla.
Lo mío es la piedra.

He tenido las oportunidades de optar, armar otras vidas, de reverdecer, de anclarme en otros puertos, especialmente en donde el verde arroba y el agua te llama con esa voluptuosidad de la constancia.
Pero lo mío es la piedra.

Mis plantas tocaron cada rincón: ensenadas; inmensas bahías, acogedores villorrios, anchas alamedas.
Mi boca bebió la garúa, el alcohol, la savia de la fruta recién arrancada del árbol, aspiró el coro emborrachado de alegría masiva.
Mis manos tocaron la trama de la selva negra de Arauco, de las algas de Chiloé, de la fértil provincia, compartiendo la generosidad de la tierra y de los amigos.
Pero a mi sólo me sacia la piedra.

Y así vuelvo al norte, con la rocosa luna llena como guía, asomándose a través del gigantesco guijarro eterno de la cordillera.
Y ahora, Sierva María, tras dos lunas enteras, debo probar si a mis pétreas manos aún le calzan tus senos de yesca.
Si mis sueños de argamasa aún le hacen falta a tus sueños de “piedra aventurera, como tú”.

Tal vez no, tal vez sí. No importa, lo mío es la piedra.


Y como tal llevo conmigo esa paciencia, la constancia firme y gris que encierra todos los fuegos eternos del mundo.

Lo mío es la piedra.


















Don Cayetano Delaura.

sábado, 8 de noviembre de 2008


NOCHES MAGICAS


Las noches en el sur también pueden ser mágicas, quizá tanto en el valle como en los desiertos de Suramérica.

Pero para sentir éso se necesitan dos.

He estado a punto de tocar ese hechizo de Selene, pero falta algo que me queme el costado. Y yo sé qué es...

Bueno, las noches en el sur pueden ser mágicas, a pesar de la lluvia, la humedad y el frío.

Pero quien no me deja es celosa y no deja que uno disfrute esos ratos pensando en otra.

Y así estamos, con "esa amante inoportuna que se llama soledad".


Don Cayetano Delaura
En viaje interior y exterior

viernes, 7 de noviembre de 2008


EL SUR TAMBIEN EXISTE


Tras una travesía "a matacaballo" llegué el sur de Suramerica. Al menos, lo más austral que quería conocer.
Desde allí miré hacia abajo (del mapa) e imaginé cómo sería, y fue suficiente.
Es lo que nos han contado, pero ahora lo sentí profundamente.
La humedad, el gris del cielo...el frío.

Era Quellón una obsesión insatisfecha. Pero allí estaba, siempre estuvo. Y esperé tanto...23 años... ("Desata la lancha, me voy pa` Quellón)

Y la isla de Chiloé, y la caleta de Quellón sigue allí, imperturbable, como dice Borges: nunca sabrá que nos fuimos.

Y entonces inicié el retorno al norte y tal vez el retorno a ella.

"Volver, con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien...
Sentir, que es un soplo la vida, que veinte años no es nada...
(...)
Vivir, con el alma aferrada a un dulce recuerdo, que lloro otra vez."

Don Cayetano Delaura


domingo, 2 de noviembre de 2008

Sur Verde

No sé qué me motiva más, si el viajar mismo o la sensación de estar cada noche en un lecho diferente.
Cuando me despierto pienso - o pregunto - ¿dónde estoy?
Y ahora, rumbo al sur, he sentido nuevamente esa sensación de zozobra al despertar...¿dónde estoy?
Y me sueño sintiéndome en una ruka del sur.
Pero el verde del sur de suramérica me mantiene confiado en que cada despertar será grato, y mis sueños siempre son con doña endemoniada...
Y sigo al sur, tratando de preguntarme ¿Por qué no estoy con ella?

Don Cayetano Delaura

jueves, 30 de octubre de 2008



TREN AL SUR






Viajando por las inmensidades del desierto de América del Sur me acordé de esa canción de los Prisioneros, un grupo chileno de Rock de los años 80. Por ahora no es ése tren que me lleva, pero pronto lo será.


Por ahora voy arriba de un cuatro ruedas cantando "El camionero" de Roberto Carlos.


Y me encontré esta foto que acompaña mis líneas:


"Al volante pienso en ella, corazón tan disparado, no se arriesga en marcha suelta..."





Bueno, así lo siento, aunque las dudas queman más que el sol del camino.





Don Cayetano Delaura

martes, 21 de octubre de 2008

Sueños y Citas






La última noche tuve un sueño, luego vi los demonios y ahora lucho contra ellos.

Y ése es el motivo de escribir esta nueva y autoreferente nota, a ocho meses de la última, en un momento extrañamente parecido a éste: de noche, con soledad, melancolía y una curiosa paz de espíritu tras un desencuentro con Sierva María.

El sueño de la última noche terminaba con una frase que le dedicaba, una afirmación que nació a fuerza de su atrevimiento y mis ansias de renacer antes del medio siglo. Un pronunciamiento que es sumamente válido aún, pero que dudo que baste. Simplemente le decía a la niña endemoniada: "Te quiero".

Es preciso aclarar que los sueños no tienen para mí el aura mística que muchos le otorgan: son sólo una manifestación de nuestras inquietudes concientes e inconcientes que, mezcladas azarosamente y no; significativas y no, entregan datos sueltos de nuestra vida interior. Concluyo en que son una pista, a veces clara de lo que a uno le inquieta y de lo que uno quiere y despierto no se atreve - sólo a veces - a admitir.

Bueno, el sueño aquel fue largo e intrincado y ya en la vigilia me hizo retomar la historia de los demonios sueltos en mi relación con Sierva María, de Satán poniendo trampas, de cada uno dejándose tentar por esos ángeles caídos especialistas en vanidad, concupiscencia, intolerancia, olvido, desesperación, complejos de culpa y pereza. Se parecen a los pecados capitales que cita la autoflagelación cristiana: vanagloria, avaricia, glotonería, lujuria, pereza, envidia, ira (Santo Tomás dix it).

En este panorama ¿qué trascendencia tiene el "te quiero" del sueño?

Sólo admitiré una: que persiste en mí ése sentimiento. Pero también digo que está acompañado por la duda de si basta para una relación.

¿De qué sirve amar a alguien, anhelar a una persona, desearla y ensoñarse con ella si la práctica de ese amor es tan demoníaca como la fábula que la inspiró? Y en esto me corresponde admitir que para mí no es vida la que significa la sumisión de la razón a las demás facultades humanas, pero, y aquí abordo la tentación de la soberbia: "A veces atribuimos al demonio cosas que no entendemos".(Don Cayetano Delaura). Admito entonces que tal vez sean mis demonios los que empeoran la situación.

Entonces, ya en vigilia ¿En qué estamos sino en la turbulencia que cabalga al ritmo del corazón, con las riendas extraviadas y la urgencia por controlar ese afán para vivir bien, para optar razonablemente a una vida buena?. Pero "¿qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son" (Calderón de la Barca).

No quiero enredarme en estas referencias, pero aquí está mi drama, pues "es el demonio, padre mío, el más terrible de todos" (Delaura).

En fin, así estamos como en aquella novela, pero aplicada implacablemente a la realidad.

Claro que no esperaré que los sueños me solucionen el dilema ("Ser o no ser, ésa es la cuestión. Shakespeare) y seguiré firme en la lucha contra los demonios para ver si la felicidad es posible, ya que creo que" no hay medicina que cure lo que no cura la felicidad.(Abrenuncio).

Y respecto a mi razón, con la que gobierno mi vida, también admito (y esta es una embestida contra otro demonio) que "Hay más cosas entre el cielo y la tierra, Horacio, que las que sospecha tu filosofía".(Shakespeare). Esto quiere decir que tal vez yo esté equivocado, que mis ángeles perversos sean los que más confabulen en esta relación.

Y aquí estoy entonces, tan en mi rol de Don Cayetano Delaura como nunca lo sospeché, autoflagelándome para poder vislumbrar una luz que me permita decidir sobre mi futuro, saber si es con ella (y con qué demonios consigo) y saber si soy digno o no de su amor.


Y dispuesto a dar la vida para que no sea aplicable aquí la sentencia de la soledad, menos para ella: "porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra"( Gabriel García Márquez).

Bueno, aunque sea recargado, terminemos diciendo que "la flecha está en el aire"(Zenón)


Don Cayetano Delaura.

jueves, 21 de febrero de 2008

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UNA CITA CON LA LUNA

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.
( J.L.Borges)
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El eclipse lunar de este miércoles me sorprendió por su magia oscura y dulce, meláncolica y promisoria. Estar a vísperas de cumplir diez lustros desde que la observé por primera vez, creerme más solo que entonces, sentirme azulmente feliz de saber que aún hay tiempo: todo eso fue una combinación embriagadora y sedante. (“Blue moon, you saw me standing alone”+ The Platters)

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La noche del último eclipse de la década comenzó como tenía: con nubes ralas, luna llena y el ánimo agotado tras otra jornada más de vida terrestre. Y terminó como debía: con Selene plena de su mítica hermosura transformando en oro la triste ruina de mi calle. Afortunadamente también estuvo la voz de Sierva María, ya de madrugada, casi de mañana. (“Mañana, en la luna, contigo estaré”+ S.Adamo)

Pensé mucho, pero en ningún detalle contingente. Más bien fue un cavilar sobre asuntos esenciales como la importancia y belleza de vivir, como en lo dulce que puede ser la leve tristeza, como en lo infinito del espacios y los sueños. ( “otros ojos solitarios estarán mirándome desde Andrómeda, en la noche de ellos”+ E. Cardenal).

Y de esa jornada, tamizada en vino y sopor, he sacado más fuerzas, quizá porque siempre la luna ha sido una fiel compañera de correrías y desvelos, una luz discreta al alumbrar y aconsejarnos qué hacer con nuestra vida terrenal. (“Llanto de luna en la noche sin besos, de mi decepción, Sombras de penas, silencios de olvidos, que tiene mi hoy. Llaga de amor que no puede sanar, si me faltas tú”+ Tito Rodríguez)


¿Cómo este cuerpo astral compuesto principalmente por oxígeno, silicio, aluminio, calcio y hierro provoca algo más que las tradicionales mareas? ¿Cómo ha inspirado tanta poesía y otros desvaríos?. ¿Será porque no está tan lejos, apenas unos 385 mil kilómetros, y no es tan pequeña, un diámetro que es casi un tercio que la tierra? (“Luna quieres ser madre y no encuentras querer que te haga mujer”+Mecano).



Se me ocurre que es por su dulce impertinencia al aparecer cuando la luz dominante del sol se ha ido, irrumpir tenue como una segunda oportunidad para vivir brindando, así, la oportunidad de enmendar lo que en el día se frustró. ( “En el aire conmovido, mueve la luna sus brazos, y enseña, lúbrica y pura, sus senos de duro estaño.”+F. García Lorca).

Con Sierva María - en otra noche iluminada por nuestro satélite natural - especulábamos ¿cómo sería tener dos lunas, una de ellas más grande que Selene? Y lo hacíamos mientras vivíamos otro de los bellos momentos que conseguimos a punta de gritos, llantos, desolación y empecinamiento: un juglar entonaba antiguas baladas de amor ingenuo a la luz de nuestra luna y de otro brillo circular que era como una réplica artificiosa de la natural. (“En el claro de la luna donde quiero ir a jugar duerme la reina fortuna que tendrá que madrugar”+S.Rodriguez).




En este primer medio siglo, en la luna he tenido una compañía constante y hasta voluptuosa, pasando por su presencia con ese carácter de testigo celestial o lámpara caminera. O más bien como una cenicienta maestra primaria que nos muestra las maravillas del mundo, mientras uno deambula de noche por los senderos que se abren al querer ensanchar el universo. (“Yo no le canto a la luna, porque alumbra y nada más, le canto porque ella sabe, de mi largo caminar”+A.Yupanqui).


Pensaba también – recostado solo, muy solo en mi sillón – que miles de personas estaban mirando lo que yo y viendo tantas cosas parecidas y diferentes como ocurre siempre. Unos verían el arco de un dios, un queso, otros una rana, un conejo o un rostro oculto en la penumbra. Yo no sólo la veía a ella, la sombra terrestre del eclipse nos brindó la gentileza de develar a Saturno apenas comenzó, y esa conjunción de luces me unió a miles que miraban desde nuestro planeta, en la noche de nosotros, disipando la soledad. (“Y algunas veces suelo recostar mi cabeza en el hombro de la luna. Y le hablo de esa amante inoportuna, que se llama soledad”+ J.Sabina)


Al final, estoy feliz porque en la noche del eclipse la luna me ha revelado que tendremos nuevas citas como ésta, por otro medio siglo. Me ha dicho que estoy vivo y feliz y sano y llegaré a la centuria. Me ha prometido muchas cosas que cumplirá a su manera para no perderme como compañero, aunque ella sabe – y ella sí que no es celosa – que mi corazón es satélite natural y eterno del de Sierva María.




Como un rayito de luna, entre la selva dormida, así la luz de tus ojos, ha iluminado mi pobre vida. Tu diste luz al sendero, en mi noche sin fortuna, iluminando mi cielo, como un rayito claro de luna.
Bolero de Los Trío


Don Cayetano Delaura.
Desde algún lugar de Sudamérica iluminado por la luna.

martes, 22 de enero de 2008

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EL RETRATO
DE
DORIAN GRAY

Para afinar el contacto con los ciberlectores, (o cyberespectadores, o cyberparticipantes) quiero adelantar que “El Retrato de Dorian Gray” es para este caballero una de las obras más geniales de la literatura.

Y del arte.

E inmediatamente quiero denunciar que su uso como imagen es equívoco, fundado en la ignorancia (el no saber, la idiotez corresponde al que desprecia saber), en el no haber leído el libro.

Y escribo aquí sobre esa cita por muchos motivos ( para tocar el tema de la belleza, de la juventud, del alma, de los demás), de los cuales el menos importante es: porque siempre me la han dicho refiriéndose a mi apariencia.

Claro, se usa como referencia de alguien a quien lo favorece la apariencia de juventud, aún cuando el río haya corrido bastante. Y otros fluidos también.

Pero no hay tal, Dorian Gray y su retrato es la metáfora


de aquel que no acepta mirar siquiera cómo es, cómo lo


trata la vida y cómo trata él (o ella ) a su existencia. Tanto temor le tiene a esa verdad que nosotros vemos día a día en el espejo, en los ojos de la amada o en las expresiones de los amigos, que pacta con el demonio (que otra vez es explotado en su papel de chivo expiatorio) para que su aspecto carnal no muestre los aconteceres de su vida, aceptando a cambio que el mentado retrato sí los registre (y se lo enrostre).

Así tenemos a alguien de apariencia lozana pero falsa, que guarda en el rincón de un pasillo su verdadera faz: la que registra el paso de los años, de los pecados (¡ése infeliz invento cristiano!), de la ruindad y todos lo corrupto que él abraza y todo lo que abrasa al protagonista.

¡No es, entonces, un cumplido recibir el ‘mote’ de “Dorian Gray”, siempre que el que lo pronuncia sepa de la obra de Wilde!

Bueno, pero todo esto no es nada más que preliminares.

A lo que quiero apuntar es a la genial mención que hace el escritor irlandés respecto a lo clave que son los canales en que uno puede verse - o ser visto - “tal cual”, sin los engaños de nuestra propia mente, del cariño de quienes nos aman, o de los prejuicios de los desconocidos.

Y “ese retrato” no se agota en lo moral, sino que incluye allí la salud física, mental y hasta la salud social.
Para las primeras cosas ya está el sicoanálisis, diría Woody Allen. ( Eso más bien mantiene la salud económica de los siquiatras, podríamos agregar aunque seamos un tanto injustos. )

Ese espejo existe y está multiplicado, pero obliga a que uno no sólo se interese por sí mismo, sino que para activarlo hay que interesarse en los demás. Ese espejo está en lo que los demás nos puedan decir de la forma más apropiada y honesta que pueda esperarse de los seres humanos normales. Los demás (les autres, dice Sartre)

A nuestras redes sociales no los engaña nuestra apariencia lozana: captan más y – si de verdad queremos escuchar – dicen más y en ése ultra es factible de encontrar lo que humanamente pueda ser verdadero.

Pero, para obtener el mejor interés de nuestros cercanos es preciso interesarnos mejor en ellos, más que sólo en nosotros. Eso implica cultivar una salud social, que redunda en una salud individual y eso hasta el infinito.

Ahora, ¿cómo compatibilizar esta necesidad de salud social con lo alienante que puede ser vivir en una sociedad alienada.? ¿Cómo busco salud entre enfermos como yo? ¿Cómo reconozco mi “Retrato de Dorian Gray” en medio de esta Feria de Vanidades?

Los caminos no son fáciles, ya lo adelantó Jean Paul Sastre, a quien le cito esta serie de pensamientos. “el hombre (y la mujer) nace libre, responsable y sin excusas”; “Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que ser”; “ Yo no puedo definirme si no es en relación con otro”. Y explicaba que siempre será que la existencia del otro es lo que me permite definirme a mí mismo en una relación, que, por lo demás, será siempre conflictiva. Tan conflictiva que el propio Sartre había llegado a decir que “el infierno son los otros” (más bien, “la mirada de los otros”).

Bueno, a todo esto ¿ Y nuestro Retrato de Dorian Gray?

Debe estar allí y si no lo ha descubierto aún ruegue por él porque si no lo halla nunca se conocerá.

Recuerde que nuestra voz no es la que escuchamos (nuestros huesos le dan una resonancia que no tiene), nuestro rostro no es exactamente el que vemos (el espejo invierte los lados y deforma) y nosotros - ¡dicha o desgracia! – no somos lo que creemos y a veces no somos, sólo estamos.-
Y de corolario, de nuevo el genial Oscar: “Nothing can cure the soul but the senses, just as nothing can cure the senses but the soul”.


“Nada puede curar el alma si no los sentidos, del mismo modo nada puede curar los sentidos si no el alma”.(El retrato de Dorian Gray
)

Don Cayetano Delaura

Desde algún lugar del cono sur de América latina.



FOTOS: Briggitte Bardot antes y después. Oscar Wilde.

jueves, 17 de enero de 2008

PERRO MUERTO O "NUNCA MAS QUERIDO OXIMORON"

¡Y bien! Lo sé, este espacio ha estado carente de atención y (por que no decirlo) de cariño…tener un blog es complicado, mantenerlo es complicado…es como cuando uno es chico y le regalan una mascota ¿se entiende? Cuando te dicen “pero hay que darle de comer TODOS los días, ponerle agua, sacarlo a pasear y tienes que hacerte responsable de él”. Es prácticamente lo mismo, comenzar con un blog es fascinante y entretenido, pero no basta con crearlo, hay que mantenerlo, reinventarlo cuando es necesario, hay que seguirlo…y me parece esa es la parte en la que Don Cayetano y yo hemos fallado.

O sea que si el blog fuera algo como un perrito y cayera en nuestras manos supongo que jugaríamos mucho con él al comienzo, pero a estas alturas nuestro perrito menos que perrito sería un cadáver de perrito. Un difunto. Un occiso. Un fiambre de perrito.

Lo bueno es que el blog es que (…a diferencia del perrito…) se puede retomar siempre que uno quiera, pedirle disculpas, sacudirle el polvo, ponerlo bonito, jugar con él de nuevo y prometerle que nunca más.

Mi querido oximoron…nunca más.

Temo que se piense que por tener abandonado este sitio no tenemos nada que decir, ni nada que contar, ni nada que opinar cuando en realidad no es así, si hay algo que a Don Cayetano Delaura y a mí nos sobran son las historias, las ganas, las opiniones, las palabras, los chascarros, las pataletas y las declaraciones…lo que no nos sobra es el tiempo.


Nunca más mi querido oximoron…nunca más.

martes, 13 de noviembre de 2007

Besos...

Besando un porro logré analizar el motivo y las razones exactas de por qué amo besar y, en consecuencia, por qué es para mí importante un buen besador… me parece que el beso es la mejor imitación de dos personas haciendo el amor.

Por eso creo que los besos no se deben dar a cualquiera, ni mucho menos por jugar; esa es mi razón por la que jamás me importó jugar a huevás como "la botella" o a las típicas penitencias weonas entre amigos borrachos (aunque me divertía mirándolos y participaba en las penitencias que no incluían ese tipo de acercamientos físicos forzados) aún cuando me encanta besar ¡Hey!, ¡ojo! Por lo mismo: porque me encanta besar.

Yo no beso a cualquiera, y no por algún tipo de pacaterías ¡por favor! La razón es que besando a una persona sé inmediatamente cómo hace el amor, es por eso que tiene que gustarme y ¡más que eso! Es por eso que un beso debe ser siempre un ritual erótico y místico y caliente hasta los huesos, aún el beso más sencillo.

Los mejores besos van borrando aquellos falsos o mezquinos, un buen besador puede borrar cualquier huella de besos anteriores y dejar los labios (todos) rojos y calientes para siempre y su nombre marcado en la boca de la besada (ojala amada) con una marca imborrable.

Estoy ahora descifrando el lenguaje que hay tras sus besos, los que le doy y usted recibe gustoso y en los que usted me da y yo me trago ansiosa y feliz.

Cuando su lengua entra y sale de mi boca, es como si me penetrara. Cuando muerdo su labio inferior y le paso la lengua es como (es lo que quisiera hacer) si le pasara la lengua por la cabeza de su pene. Hay casos en que la sensación es mágicamente parecida… en ambas pone su mano sobre mi cabeza.
Cuando las lenguas se rozan o se friccionan con fuerza es toda nuestra piel desnuda, nuestras piernas haciéndose un nudo, su pecho quemado por el roce de mis tetas, nuestros brazos rompiendo la más mínima distancia.
Cuando el beso se me vuelve loco y es un lengüetazo rápido y cálido en sus labios es mi entrepierna húmeda rozando sus muslos; ese beso cortito y rápido es su pene duro apenas rozándome el culo como una pincelada en un lienzo (así de sutil y fuerte - ¡valga el oximoron! - ) como una caricia cochina, juguetona, calentona en horarios de oficina, es SU manera de rozarme el culo en cualquier parte, enfrente de todos en cualquier esquina o avenida a plena luz del día.
Su lengua buscando la mía es como su miembro buscando mi clítoris, mis pliegues, mi entrada a medianoche…

-¡Eureka!, creo que acabo de descubrir además las razones de mi fascinación por los erizos… ¡Ja!, ¡yo sabía!, no podía ser sólo por gula -
¡Por supuesto!, hay más códigos dentro de sus besos y los míos además de los descritos.

Y ¡ahí está!...es por eso que no besaría jamás a cualquiera y es por eso también que el mejor besador se transforma en el último y deja su nombre sellado en los labios de la amada-besada para siempre.

-Sierva María de Todos los Ángeles, la niña endemoniada
Desde algún lugar del Norte del Sur-

martes, 6 de noviembre de 2007

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BESOS, COPULA Y AMOR

Por una feliz idea (y - la verdad - mucho más que eso) de Sierva María me vi compelido a escribir esta nota sobre el beso, y me refiero a aquel ajenos al que se prodiga a parientes o amistades. Como ya se podrá adivinar, no son esas líneas cándidas ni científicas, sino que un concupiscente juego incensurado.

No destacaré las gozosas coincidencias que tenemos en esta materia con mi amadísima dama; sólo puntualizaré lo que me brota al revisar históricamente ese ejercicio amoroso y al examinarlo otra vez a la luz del portentoso tiempo actual. Así…

El beso me sabe a llave, a sello y a detonante de la más compleja sensación humana: la pasión. Esta mezcla de impulsos sensuales desatados, instinto sexual y encantamiento intelectual que baila al ritmo de un afán candente y enceguecido es, para mí, infinitamente superior si involucra un sentimiento, mientras más profundo mejor.

Definido de esta manera, que la mejor manera de hacer el amor es enamorado, por supuesto que el beso no es para jugar, no se da a cualquiera y no se limita ni basta a sí mismo. Esto último es así porque el beso no se queda sólo en los labios, sino que está ramificado desde las neuronas hasta las falanges de los pies, pasando – por supuesto – por los órganos tan conocidos como el corazón, los genitales, la piel y un largo y apetitoso etcétera.

Así de amplio es su efecto y claro que el beso no es sólo para sí. Debo poner en relieve que refleja los deseos, intenciones concientes y hasta miedos que tienen – necesariamente – su paralelo más claro en la cópula misma. En este plano podemos decir que la forma en que beso es la manera en que hago el amor… ¿Suena revelador, no? ¡Más aún, se besa como se es!

Con la tesis anterior es factible afirmar, sin posibilidad de error, que el beso fugaz, sin riesgo, superficial y generalmente insípido entre algún tipo de parejas refleja su aburrida vida sexual, su hastío tal vez no diagnosticado pero inmanente.

En la misma línea, el beso rápido, inmaduro, invasivo y efímero da cuenta de incursiones llenas de impaciencia, brío sin control y una brevedad que puede tener correlato en la eyaculación precoz o la anorgasmia. Para no caer en ningún tipo de determinismo cumplo con especificar que mi convicción es que las bondades e insuficiencias se distribuyen transversalmente en edades, género, épocas y clases sociales.

Ahora, aunque dije que el beso no es para jugar, recuerdo haberlo dado en ese entendido coloquial. Lo hice, sí, con la íntima convicción de que nunca sería tan puramente lúdico, que aún en medio del más cándido divertimiento aparecían las oportunidades de abrir más que el primer de los tres pares de labios femeninos, además de la llave para la mente y el corazón de la contendiente.

Ahora, coincido que el paralelo puede ser más directo. Mi lengua apasionada siempre simbolizará la verga buscando la amada y deliciosa oquedad, aquella que se adapta, entrega y replica en su oferta de placer a los más sensibles apéndices del cuerpo.

En nuestro caso, Sierva María, es sumamente claro y notorio que el beso es de suma trascendencia, tanto que nunca usted deja de ruborizarse ante uno bien dado, al igual como se encarnan sus mejillas en los preliminares, mesetas o cúspides dados en la intimidad. Por eso mismo – dama al fin – se siente usted algo incómoda cuando son públicos los impulsivos envíos de mi boca en la suya.
¡Y no contaré cómo es si, paralelamente, mis caricias rondan su cintura y también son mis manos y mi mirada las que besan sus curvas, sus rincones o el cielo de sus ojos!
EL BESO
Los Churumbeles de España

En España ,bendita tierra
donde puso su trono el amor
sólo en ella el beso encierra
almoneda, sentido y valor

la española cuando besa (!!olé!!)
es que besa de verdad
y a ninguna le interesa (!!olé!!)
besar por frivolidad

El beso
El beso
El beso de España
Lo lleva, la hembra, muy dentro del alma
Le puede usted besar usted en la mano
O puede darle un beso de hermano
Y así!!!!!
La besará cuando quiera
Pero un beso de amor, no se lo dan a cualquiera.

Es más noble ,yo le aseguro
A de causar la mayor emoción
Ese beso sincero y puro que va envuelto en una ilusión

La española cuando besa (!!olé!!)
Es que besa de verdad
Y a ninguna le interesa (!!olé!!)
Besar por frivolidad
El beso
El beso
El beso de España
Lo lleva, la hembra, muy dentro del alma
Le puede usted besar usted en la mano
O puede darle un beso de hermano.

Y así !!!
La besara cuando quiera
¿ Pero un beso de amor, no se lo dan a cualquiera !
Don Cayetano Delaura
Desde el centro mismo del desierto, allí donde es más candente.
NOTA:
Para abundar va este video de YouTuBe

jueves, 11 de octubre de 2007

A TODOS NOS HA PASADO UNA VEZ (no digo que no)

Ante la última incursión de Sierva María no me queda más que responder como todo un caballero.
Como un caballero ebrio, por supuesto.
Un gentilhombre al que ayudan sus amigos como Roberto Goyeneche, en esta genial interpretación del tango "La última curda".

Don Cayetano Delaura.
"Desde un país que está, de olvido, siempre gris, tras el alcohol".


miércoles, 10 de octubre de 2007

A TODOS NOS HA PASADO ALGUNA VEZ...(no digan que no)

-Sierva María de Todos los Ángeles, la niña endemoniada;

Desde algún lugar del norte del sur-

domingo, 7 de octubre de 2007

¡FELIZ VIDA VIOLETA!


Recuerdo haber recordado a Violeta un verano del siglo pasado. Se conmemoraba su muerte y sacar su mensaje era un acto – para estar a tono - casi suicida de aferro a la vida, valga el oximoron.
Repaso esos momentos tras leer las palabras de Sierva María y quedar algo traspuesto con ellas, ya que adorándolas (a ella y a Violeta) también discrepo de ambas: de la Parra por su obsesivo anclaje en los dolores y de la Endemoniada por eso de que “los malos son buenos pero que nos están ganando”. Vamos por partes dijo Jack, el londinense.
Sobre la Viola no podré ambages: valoro muchísimo el legado de Violeta pero creo que su carácter llegó a ser en muchos momentos obsesivo y dolido en exceso. Por eso mismo no condeno a ‘Run Run’ y su ida pa’l norte. Además, nos remachan demasiado su mirada oscura o a lo oscuro y ella es más que eso, mucho más. Recordemos que el “Gracias a la vida”, es una canción dolorida pero clara y esperanzadora, atada sí a una terrenalidad que parece limitarla al pasado; pero también acordémonos de “¡Que vivan los estudiantes!”. Lamentemos que se suicidó y que era una mujer `muy jodida’, pero celebremos que en sus comienzos también cosechó centenares de cánticos olvidados en el campo chileno y lo hizo con sus legítimos cultores, rescatando con ellos la alegría, la ingenuidad y la picardía del que vive con poco material pero con el alma llena de un no-sé-qué de trascendencia (La Juana Rosa).
En fin, celebro el legado de Violeta, tomo en cuenta su parte gris y , finalmente, doy gracias que lo mejor de ella siga vivo.
Ahora, en eso de que “nos están ganado” que sentencia Sierva María, tampoco daré rodeos: no estoy de acuerdo. Si revisamos la historia veremos que avanzamos en hacernos seres con más valor individual y de especie, a pesar de la corruptela, el capitalismo y la morosidad que ata a la gente a su televisor casi cada minuto de los que tiene libres del trabajo esclavizante.
Hace no muchos años, a pocos se les ocurría que golpear a los hijos era inapropiado, ¡menos un delito como ahora!, o que podemos tener el derecho y la posibilidad cierta de mayor ‘esperanza de vida’ (vivir más años). Hace no muchos años la tortura era aceptada como método de indagatoria hasta en los documentos oficiales de los estados de Occidente. Y en nuestro continente el hambre era la compañera inseparable de una proporción muchísimo mayor de la actual.
Creo sí que la historia es dialéctica, que vamos y venimos en un vaivén que da cuenta de avances y retrocesos, que en ocasiones nos nubla el sol la idea de que nos ahoga la injusticia, pero el astro rey está allí, aguardando que agucemos la vista o nos vayamos derechamente a la pampa para cargarnos de su energía y ver la vida de otra manera: luminosa; como cuando Sierva María carcajea y lanza uno de sus geniales insultos al feo absurdo que es dejarse morir un poco.

Don Cayetano Delaura.

jueves, 4 de octubre de 2007

FELIZ CUMPLEAÑOS VIOLETA

Natalicio de Violeta Parra.

Hoy la amada Violeta cumpliría 90 años...¡una lola!...si tomamos en cuenta que viene de una familia de longevos mi amiga Violeta estaría viva aún y cantaría, y sería hermosa, y aún sería apasionada y grande, y seguro aún viviría enamorada de la vida...

Es una suerte que no estés Violeta, te horrorizarías de ver que nada ha cambiado desde que escribiste "Qué dirá el Santo Padre".

"Mi lucha es dura y vuelvo con los ojos cansados a veces de haber visto la tierra que no cambia" -Neruda-

¿Con qué nos sorprenderías hoy? seguramente nos seguirías regalando tu hermosa forma de despotricar en contra de lo injusto. Y le cantarías a los enamorados, y serías la reina de cada peña, de cada tocata, de cada festival, de cada fonda, de cada protesta...

Violeta, eres linda, eres hermosa y grande, brillante y es una suerte que no estés, te dolería el alma de ver que nada ha cambiado y que el hambre crece, y que la pobreza se come al mundo, y que los malos son menos pero que nos están ganando. Amiga Violeta, la mala suerte, vieja linda la tuvimos nosotros al perderte.

Feliz cumpleaños.

-Sierva María de Todos los Ángeles, la niña endemoniada,

Desde algún lugar del norte del sur-

viernes, 28 de septiembre de 2007

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MI BALA


"Nadie es una isla completo en si mismo;
cada hombre es un pedazo del continente,
una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra,
toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio,
o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia;
la muerte de cualquier hombre me disminuye,
porque estoy ligado a la humanidad;
y por consiguiente,
nunca preguntes por quién doblan las campanas;
doblan por ti."
John Donne.



¿Dónde estará la bala que lleva mi nombre?

Recuerdo haberme formulado esta pregunta hace muchos años con inspiración diametralmente opuesta a la que ahora – Siglo XXI – me surge con vergüenza: en esos tiempos pensaba en mi identificación puesta en la punta del plomo.
Ahora la veo claramente en el casquillo; me explico:
Cuando surgió la primera interrogante estábamos en Chile bajo una de las dictaduras más engañosas de la historia latinoamericana y, entonces, quienes nos oponíamos con fuerza a ella seguramente teníamos la dedicatoria puesta por los represores. Esperábamos una bala dedicada a nuestro corazón.
Ahora, en el Chile del año 2007 esos monigotes se han ido y somos todos los que tenemos la espada y la pluma del poder. Eso es democracia.
Desde entonces nos ha tocado a nosotros ponerle nombre a las balas: los de otros en la punta y los nuestros en el casquillo.
Digo esto al plantearme la siguiente inquietud:
¿Qué ha pasado que nuestras calles comienzan a parecerse a las pesadillas que hasta hace poco nos contaban de Cali, Caracas, las favelas de Río Janeiro? Me refiero a esa violencia incontenida que estalla en nuestras narices de manera tan visible que no es posible hacernos los lesos como cuando era “camufable” pues la mayoría no la vivíamos tan directamente.
Me refiero al reciente 11 de septiembre en Chile, fecha tan simbólica de lo maligno que calza de manera increíblemente adecuada con este viejo descubrimiento: hay violencia, ¡Fíjese que sí la hay!
Lo que ha pasado es nada más que están madurando los frutos de la injusticia, la negligencia, la complacencia y del horroroso predicamento de que “tener es ser”.
Los cientos de adolescentes armados como “soldados” que irrumpen en cada convocatoria a manifestación popular para probar cuánto aguanta el sistema, cuán peritos son en esta guerrillera forma de delincuencia, cuán arriesgados son al poner el pellejo de otros – y también el propio - en la línea de tiro, no son desquiciados, drogadictos o rehenes de algunos malvados: son nuestros hijos o hermanos.
Con lo anterior quiero decir que nos importan aunque sea muy en el fondo; que están cerca aunque vivan en otra comuna o – si viven en nuestra población – no los miremos como gente (que es otra manera de alejarlos). A pesar de eso nos inquieta su suerte porque – además – de nuestra relación con ellos depende nuestra existencia.
Y lo que ellos hacen también lo cumplen a nombre nuestro, porque su reacción es la del desesperanzado que por televisión ve lo que otros consumen en sus casas y que a él le gustaría conseguir pero no podrá por las formas tradicionales. Entonces el robo, el engaño, el saqueo irracional.
Digo todo esto al percatarme que también podemos aplicarlo a lo que pasa cada noche – y ¡horror! - cada día en cualquier calle de Chile, Perú, Bolivia o Argentina, sólo para limitarme al vecindario.
La bala que en la población La Legua mató el 11 de septiembre al cabo segundo de Carabineros Cristián Vera Contreras tenía varios nombres inscritos en ella: el del mártir, el del ejecutor y el nuestro.
La bala que mató al niño de 11 años, llamado Oscar Alcayaga también tenía varios apelativos marcados: el del infante que la recibió, el del cabo de Carabineros Miguel Angel Canto que la percutó y el nuestro.
Las balas de desesperanza que matan a nuestros muchachos en las poblaciones también llevan sus identidades en la punta y las nuestras en el casquillo. Nosotros las escribimos con la parsimoniosa lenidad y despreocupación del ciudadano que se resigna a dejar las cosas como están, lo hacemos cada vez que permitimos la persistencia de la injusticia social, de la corrupción o de la tristeza.
Cada letra de nuestro nombre se marca al dejar que el 20 por ciento más rico se lleve alrededor del 50% del ingreso del país y el 20 por ciento más pobre sólo el 5 por ciento de lo que Chile produce como riqueza nacional. Cuando ése 20 por ciento más rico recibe 17 veces más ingresos que el otro.
Cada nombre nuestro se pega al casquillo cuando dejamos que el per cápita de 8.900 dólares (4 millones seiscientos mil pesos anuales) que tiene Chile signifique que el 20 por ciento de la población viva con un promedio de 436 mil pesos mensuales y el resto (80%) con sólo $ 130 mil.
También la bala que lleva mi nombre en la vaina se escribe cuando no me escandaliza que sólo un 8 por ciento de los pobres acceda a la educación superior mientras un 72 por ciento de los jóvenes ricos lo logra.
Allí está la explicación de los “jóvenes soldados” de las poblaciones, en donde el narcotráfico sólo es un factor que aprovecha lo que todos los que nos creemos honrados sembramos.
Y para eso no vale la “mano dura”, leyes más estrictas, más comisarías ni reportajes de televisión. Para eso vale algo más simple pero más valioso y trabajoso: lo que cada uno haga por erradicar esa tremenda desigualdad que aumenta la injusticia y la ira y la desesperanza y la tristeza.
“Yo no quiero ser un triste, pero de dónde me río” dijo Quelentaro en una época. La risa, compañero, sólo depende de lo que hagamos para combatir esa brutalidad que es todo un oximoron: Chile de cobre, un rico país pobre.

Y me sigo preguntando: ¿dónde estará la bala que lleva mi nombre?


¿Y - hermano, hermana - la tuya?



Don Cayetano Delaura

En algún lugar del norte de Chile.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Un tilín mejores

Los niños son el futuro del mundo; y eso es más que una frese cliché tipo tarjeta Village, por muy cliché, por muy tarjeta Village que suene, los niños son el futuro del mundo; son ellos los que pueden terminar lo que comenzamos, es en ellos en donde podemos sembrar ideas nuevas, son ellos las mentes fértiles en donde podemos sembrar las semillas de la justicia, de la paz, de la tolerancia, del amor sin condiciones, del respeto, de la humildad, de la sabiduría.

El problema es, justamente, que lo que somos hoy es lo que serán nuestros niños en el futuro y si en estos momentos les mostramos un mundo lleno de violencia, de rabia, si nos torturamos, si nos frustramos por las cosas materiales que no tenemos y deseamos tener, si sólo vivimos para trabajar y ser esclavos de las ocho horas diarias y olvidamos vivir para gozar, para vivir, sólo para vivir y caminar descalzos por la arena mojada, por el pasto húmedo…si nos olvidamos de que en el mundo no estamos solos y no nos podemos aguantar las ganas de agarrar a puteadas a la gente, si no somos capaces de decir “buenos días” a quien se sube al mismo taxi, ascensor, bus o micro que nosotros, si no somos capaces de respetar al que está al lado y apagar el cigarro, si nos cuesta mucho parar el auto para que alguien cruce tranquilamente la calle, si no nos detenemos a mirar un minuto el cielo, si nos pasamos por la raja el dolor ajeno, si no nos importa enseñar que el hambre de un ser humano es la vergüenza de la humanidad, si hacemos la vista gorda a la humillación humana en cualquiera de sus formas, si no enseñamos que la injusticia social es anormal y que es el peor defecto que tiene nuestra zoociedad, si dejamos que la dignidad de las personas sea vejada por la pobreza, por la inoperancia de las autoridades, si dejamos sólo que las cosas pasen para ahorrarnos un dolor de cabeza, por que “no es nuestro problema” por que “que me importa a mi, yo tengo que trabajar igual”…entonces…estamos cagados, jodidos, jorobados, nadando en mierda con la boca abierta, chapoteando en caca sin darnos cuenta, cavando la tumba del mundo…entonces…nos estamos cagando al mundo…entonces…nos estamos cagando a nosotros mismos como país, como pueblo, como raza humana…

Quien piense que no puede hacer nada por lograr un mundo mejor está muy equivocado, quien crea que para lograr un mundo mejor hay que volverse vegano, rezar sobre un puñado de arvejas para lavar al mundo de los pecados ajenos con el dolor propio, hacer mandas idiotas como bañarse sin calefón (Lavín hace ese tipo de “sacrificios”…ejem…no es chiste), o volverse el próximo Dalai Lama, está equivocado.

Quien ande por la vida frustrándose y quejándose por que el mundo es una buena y jodida mierda y que no se puede hacer nada por mejorarlo, está equivocado, por que la solución es tan jodidamente fácil…hay que mirar para el lado, hay que ver a nuestros hijos, hermanos menores, sobrinos, primos, nietos, los hijos de nuestros vecinos, etc. Hay que mirarlos a ellos y comprender que en ellos podemos sembrar lo necesario para que nuestra cacareada Tierra sea un mundo un poco mejor. Aunque sea un poco mejor…”un poco” hace la gran diferencia, “un poco” es mucho más que “absolutamente nada”.

Por que lo que los niños del mundo serán en el futuro es la consecuencia de lo que nosotros les estamos mostrando hoy, y esa señoras y señores es una muy buena excusa (si no una buena razón) para que nos juguemos el pellejo, el alma y las respectivas gónadas en ser (como dice Silvio) “un tilín mejores y mucho menos egoístas”

video

-Sierva María de Todos los Ángeles, la niña endemoniada.
Desde algún lugar del norte del sur-

miércoles, 22 de agosto de 2007

PRESENTACION

OXIMORON Y LOS POR QUÉ

Con una entusiasta serenidad asumimos junto con Sierva María el desafío de fundar y mantener este blog: Oxímoron. Es un secreto desafío que nos significa un compromiso público. Como leen, aquí comenzamos con contradicciones aparentes, pero que tienen su explicación y abren oportunidades nuevas.

Los editores – y sus colaboradores – nos mantendremos en una estricta reserva de identidad oficial, pero nuestra individualidad estará siempre clara a través del seudónimo. La justificación es que así podremos sentirnos – y ser – ampliamente libres para opinar de esto y de aquello.
Algún crítico a esta postura podrá indicar que eso es "no dar la cara" o "no hacerse responsable". No habrá tal, pero la ventaja de no ser conocida nuestra identidad ciudadana nos permitirá asegurarles la máxima fidelidad a nuestros lectores. La garantía de ser absolutamente libreopinantes.

Pero, si no tenemos una libreta de identidad conocida ¿quiénes somos entonces?
Somos un par de personas con la inquietud de expresar lo que soberanamente nos parece el mundo que nos circunda, de desentrañar algunos misterios de lo cotidiano o de lo abstracto. Fervorosos de destacar la belleza de la vida, de defender los fueros de lo que nos merece valor (como la vida feliz, por ejemplo) y de desenmascarar lo canalla.
¿Qué sí es bastante amplio y hasta ambiguo?
Sí, pero en el camino nuestras personalidades se irán perfilando con más claridad. Por nuestras obras (o escritos) nos conoceréis.

Nuestro ámbito natural está situado en una zona que claramente inspira el nombre de este blog: la más seca y aguada del mundo, el Desierto de Atacama y su contraparte el Océano Pacífico. Como es sabido, el desierto citado ocupa la franja de terreno que corre en Chile desde Copiapó y la frontera con Perú. Al oriente está cercado por la Cordillera de Los Andes y a occidente se enfrenta al Océano Pacífico.
Es un escenario de múltiples emprendimientos, millones de sueños y demasiadas morosidades y satrapías: qué mejor para un blog y para editores como éstos.

Fíjense: la riqueza mineral más concentrada junto a la devastación más inmisericorde de los recursos pesqueros, en compañía de los sueldos más altos que en el continente se paguen y que conviven a la par de las formas más hipócritas y mezquinas de explotación, como la que se perpetra contra los empleados del comercio, por citar un ejemplo.
Aquí la tecnología es aplicada como en el primer mundo (en las empresas) y la miseria se decreta como en el cuarto mundo en algunos sectores rurales y también urbanos.
Al brillo histórico de poetas, escritores, bohemios y filántropos desafía la contumacia, la pereza y la rapiña de demasiados.
Aquí hay un disfrute de la vida que propicia el sol y el suave clima de la costa, pero también debe enfrentarse la dura realidad climática del altiplano o de la pampa; ambas cosas en paralelo a formas de vivir atrapadas por los prejuicios y miedos. También aquí conviven la belleza simple de los hombres y mujeres sencillos con la sofisticada delectación de algunos adelantados o que pretenden serlo.

En fin, la belleza cruda del seco desierto, los azulados brillos del mar, el añil del cielo cordillerano, la suavidad de los oasis costeros; todos ellos de cara a los basurales más miserables, a los depósitos de contaminantes industriales y a la abundancia de tiña, pulgas y piojos en perros y humanos.

Bueno, partimos de contrastes, pero Oxímoron se trata. Por eso que a la constatación de la realidad que vemos se agrega lo que pensamos de esa realidad.

Lo anterior significa que nuestro espacio es zona de siembra, en donde buscamos la buena tierra, agregamos nutrientes, semillas, sudor y agua para mostrar las flores, dar de probar los frutos, elaborar el vino de ellos, pero también desbrozamos y perseguimos a las plagas: denunciamos al fruto fraudulento.

Pero, más en el fondo, este blog quiere ser sólo un completo canto a la vida, a la buena vida y a toda la vida, lo que incluye los contrastes y conflictos. Si los encantamos con esta propuesta ¡bienvenidos!, si los escandalizamos ¡también! Del choque entre este Ying y Yang, de esta tesis y antítesis surgirá la luz para que los senderos del Desierto de Atacama estén expeditos para los pies de mujeres y hombres que caminan hacia sí mismos y hacia el buen futuro de la especie humana.


Don Cayetano Delaura.

Desierto de Atacama, invierno del 2007.




A MODO DE PROLOGO

No recuerdo como fue que comenzamos todo esto, no sé muy bien como nació la idea de un blog…pero eso es lo de menos…aquí estamos: empezando.

Me sentía con la necesidad de explicar qué es exactamente el Oxímoron, me parece que es importante para que se entienda cual es el idioma que queremos hablar Don Cayetano Delaura y yo…o más bien, de qué fibra está hecho el hilo con el que queremos unir nuestras palabras con nuestras opiniones, nuestros sentimientos, nuestra rabia, nuestro asombro, nuestra forma de ver la vida (que de más está decir, aunque…vale decirlo, no necesariamente es la misma…no “necesariamente”, pero sí “esencialmente”, es decir sí en esencia, estamos hechos de una esencia parecida) en fin…para que se entienda cual es la fibra con la que estamos hechos y cual es el código que usamos para ver el mundo y, en consecuencia, para describirlo y para darnos a entender.



Oxímoron es una figura literaria, las figuras literarias son recursos usados por los escritores para transmitir una información, emoción u opinión, en fin, de manera estética pretendiendo (y… ¡vaya que es pretencioso! No por nada Vicente Huidobro lo dijo “el poeta es un pequeño dios” ¡eso es más pretencioso aun!) el embellecimiento del lenguaje. Bueno, esto es posible por medio de los recursos literarios y el Oxímoron es uno de ellos, y es precisamente, a mi juicio, uno de los más hermosos.

Oxímoron consiste en tomar dos palabras distintas…más que eso, un par de antónimos, dos conceptos contrarios, y crear con ellos una frase con sentido, una contradicción que no suene, que no se vea, que no sea tal: que no sea una contradicción si no todo lo contrario…algo así como una contradicción que de tan contradictoria acabe siendo una aseveración.

Eso es lo que me parece increíble del lenguaje, eso es lo que amo de las palabras…jamás podremos juntar el cielo con el mar, jamás mezclaremos agua y aceite, ni a un judío con un musulmán, ni a Bush con Mahatma Gandhi (suerte la de Gandhi), ni a Pedro Lemebel con el cura Hasbún, ni a Redolés con una vieja cuica; pero con las palabras podemos hacer todo, por muy pretencioso que suene podemos “embellecer” el lenguaje y de esta manera embellecer la vida.

Ese es el poder que tiene la palabra escrita (y la hablada para quienes tienen el don) no sólo nos permite expresar, nos permite inventar, crear…las palabras son algo así como un caballo con alas, nos pueden llevar a todas partes.

Pero no es tan así, creo que estoy siendo un poco dura con la vida real, por que tan o más atractivo que eso me parece el Oxímoron en la vida misma…la vida está llena de contradicciones, y así como los poetas crean frases nuevas y cargadas de belleza y de nuevos sentidos hay algunas contradicciones de la vida (algunas, sólo algunas; por eso son especiales y espaciales y bellas) que terminan siendo grandes aciertos.

Una pila de asertivas contradicciones son las que, finalmente, nos trajeron a Don Cayetano Delaura y a mí hasta este blog.

Me parece que es eso lo que hace del Oxímoron mi figura literaria preferida, que es posible (en parte) de recrear en la vida.

- El Desierto Florido, es la contradicción más mágica que conozco.
- Mi piel fría, es la más íntima.
- “ardiente paciencia”, la más hermosa (y la más difícil, pero la más hermosa).

Para ser realmente honesta, me importan un puto carajo las figuras literarias, hace rato que descubrí que las inventaron los profesores de castellano para enseñarlas de primero a cuarto medio, pretendiendo que las memoricemos y con eso llenar de notas y calificaciones un inútil libro de clases, tratando de ponerle memoria a lo que sólo se siente, de hacer cerebral lo que sólo nace, explota o se vomita en una página en blanco, neuronas a las entrañas…en realidad me apestan tanto las palabras “figuras literarias” como “sílabas métricas”, “rimas consonantes” u otras huevadas que inventaron los profesores para tratar de explicar de manera pedagógica aquello que no tiene más explicación que lo que ahí está escrito.

Por eso es bueno (y me alegra) que existan figuras como esta que sean susceptibles de ser reales, por eso es mágico que el Oxímoron vaya más allá de lo que se escribe.


-Sierva María de Todos los Ángeles, la niña endemoniada. Desde algún lugar del norte del sur-